El Campo

Augusta National y el Masters de Augusta fue creado en 1934 por Bobby Jones (uno de los mejores jugadores de la historia y el único poseedor del Grand Slam de golf) y su socio Clifford Roberts. Roberts terminó suicidándose y cuenta la leyenda que se pegó un tiro con una pistola que apareció años más tarde en uno de los lagos del campo de pares 3.

El campo fue diseñado por Alister Mackenzie, diseñador inglés que fue cirujano de guerra y creó otros grandes campos como Cypress Point o Royal Melbourne. Augusta National está, considerada como su obra maestra.

La famosa chaqueta verde es uno de los símbolos del torneo. Es el premio que distingue al ganador y la prenda que usan los socios. Bower Roebuck, empresa con más de un siglo de historia en el condado de West Yorkshire es la que se encarga de confeccionar las citadas chaquetas con un pantone especial de color; el verde Augusta.

Los españoles

Tres españoles se han enfundado la chaqueta verde; Seve Ballesteros (1980 y 1983 ), Jose María Olazábal (1994 y 1999), Sergio García (2017). El primer español en jugar el Masters fue Angel Miguel en 1959 y Ramón Sota terminó sexto en 1965.

Es el campo y el torneo más exclusivo del Mundo. En el campo solo pueden jugar habitualmente unos 300 socios. Aunque algunos nombres han trascendido, su identidad está oculta como también la cantidad que pagan por acceder al club más elitista del Mundo. Aunque según afirman, no es un tema de dinero si no de prestigio. Augusta National escoge a sus socios y les invita a que formen parte de él.

A Emilio Botín le negaron ser socio y durante muchos años y Bill Gates intentó acceder como socio al club sin éxito, hasta que Augusta decidió finalmente invitarle. Ana Patricia Botín es la única socia española y es una de las cuatro mujeres que forman parte del selecto club de las chaquetas verdes.

Todos los trabajadores de Augusta National firman un contrato de confidencialidad para no revelar detalles sobre el manteniendo del campo o la organización del torneo. El contrato incluye una cláusula que mantiene la confidencialidad hasta 15 años después de abandonado su labor profesional en Augusta.

Hasta mediados de los años 80, todos los caddies de Augusta National tenían que ser negros y hubo que esperar hasta el año 1992 para ver al primer socio negro. La victoria de Tiger Woods en 1997 supuso una autentica convulsión en el torneo que se disputa en uno de los estados con más tradición racista, Georgia. Aquel domingo, los cientos de empleados negros del club celebraron el primer major de Woods como algo más que un simple triunfo.

Augusta National fue el club pionero en establecedor el sistema de aireación (subair) por debajo de los greenes. Consiste en una serie de tuberías que producen aire y calientan la superficie del los greenes siempre que sea necesario, para así mantener las condiciones del campo tal y como Augusta National prefiera en cada momento.

Las tradiciones del Masters de Augusta

Cada año las normas de conducta en el Masters de Augusta mantienen su rigidez de los inicios del torneo. El evento mantiene sus tradiciones, no hay marcadores electrónicos (todo se escribe a mano), el público no puede exhibir banderas ni ningún tipo de simbología, está prohibido correr, gritar e incluso llevar la gorra al revés. Es además el único torneo donde el uso del teléfono móvil está rotundamente prohibido. A los aficionados que acuden cada año se les llama patronos.

Aunque no hay cifras oficiales se calcula que la tienda de merchandaising del Masters de Augusta, abierta solo la semana del torneo, factura en torno a 40 millones de dólares solo en 7 días. Los elevados precios de los productos con la marca de Augusta contrastan con los precios populares de la comida y bebida dentro del campo. El mítico sandwich de pimiento y queso solo cuesta un dólar y medio.