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Campillo se saca una espina, pero aún tiene otra clavada.

Por David Durán

Es posible que de puertas hacia afuera Jorge Campillo sólo parezca un jugador sólido sin más pretensiones que ganarse bien la vida en el circuito europeo. Nada más lejos de la realidad.

Lo cierto es que el extremeño es de ese tipo de personas que lo procesan todo, que no dejan de darle vueltas a la cabeza y, sobre todo, que aunque guardan celosamente sus ambiciosas metas, las tienen, vaya si las tienen. Eso sí, nada de quimeras. Es ambicioso, pero dentro de unos límites razonables, como enseguida se verá. Por eso, no se puede decir que Campillo sea un profesional de golf satisfecho, aunque este año sí vaya camino de serlo. Dos espinas tenía clavadas: no haber jugado nunca la Final de Dubai, aquella que distingue y premia a los sesenta mejores del ranking anual del circuito europeo; y jugar su primer Grande. Como se ve, son objetivos de peso, pero al alcance del jugador español.

La primera de estas espinas ya está fuera. En su quinta temporada completa en el European Tour ya se puede anunciar oficiosamente que Jorge Campillo estará en Dubai. Para conseguir sacarse la segunda antes del final de año tendrían que ocurrir fundamentalmente una de estas dos cosas: acabar 2017 dentro del top-50 del mundo para meterse ya en el Masters de Augusta, circunstancia que ahora mismo no es realista contemplar; o bien acabar el año dentro del top-30 de la Race to Dubai, lo que le daría una plaza segura en el British Open, situación que también es complicada, pero que tiene más al alcance de la mano (ahora mismo está a algo menos de 220.000 euros del objetivo). Necesitaría, eso sí, un muy buen final de temporada en las Series finales para enjugar esa diferencia.

A Jorge, ciertamente, sólo le queda activar el gen ganador, porque su evolución no deja lugar a las dudas, también en el apartado físico: hoy en día ya es un pegador considerable con el driver en la mano, por encima de la media del circuito, una estadística que para bien o para mal cada vez parece más decisiva. Nunca ha sido alguien de llegar y besar el santo; más bien lleva un fiable e irrompible motor diesel. Por eso, no se equivoca mucho quien considere que el gran momento del extremeño aún está por llegar. Su excelente 2016 es sólo un sabroso aperitivo…

#EuropeanTour #Golf #Grandes #JorgeCamipillo #RacetoDubai
David Durán

Periodista. En Ten-Golf, recorriendo campos y torneos para informar de todo lo que rodea a este bendito deporte. Antes, en Marca durante más de veinte años. Sígueme en @tengolf